- Lucas: Sarita, ¿te vienes conmigo al aeropuerto a recoger a mi sobrino?
- Sara: Yo solo iria contigo al aeropuerto para coger un avión, e irnos a una isla perdida y comernos a besos, hasta olvidarme de que día es y volverme loca de tanto quererte... Así que a buscar a tu sobrino te vas tú solito, ¡te vas tú solito!
Sara: El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una, pero aunque se parezcan, lo miedos son tan diferentes y tan personales, como pueden serlo todas las familias del mundo. Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño, miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla. Miedo a que nadie entienda lo que queremos ser. Hay miedos que nos va dejando la conciencia, el miedo a ser culpables de lo que les pase a los demás, y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido. Como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca. Y hoy he escuchado a un señor en la tele, un señor encantador, que decía que la felicidad es la ausencia de un miedo. Y entonces me he dado cuenta de que últimamente, yo ya no tengo miedo. Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien, a veces cuesta, pero cuando empiezas lo único que tienes que hacer es seguir, sin dudar, y de repente te das cuenta de que el miedo ya no te pertenece, ha desaparecido, como esa ropa que un día dejas de usar.
Cuando somos niños soñamos con cosas pequeñas, sencillas, un helado de fresa, una muñeca que llora y hace pis o esa bicicleta que tiene el vecino del cuarto; cuando nos hacemos mayores, nuestros sueños cambian con nosotros y se vuelven complejos, igual que nosotros y de repente la muñeca de trapo se convierte en un vestido nuevo con el que cruzar un océano a 10.000 metros de altura para deslumbrar a tu marido con un viaje sorpresa; pero los sueños se rompen en pedazos cuando se topan con la realidad, porque la realidad, a menudo es radicalmente distinta a lo que uno cree que es, las personas no siempre son lo que aparentan ser ni las relaciones y mucho menos los amigos y esa realidad es la que se encarga de poner a cada uno en su sitio, porque uno cree que es negro, pero puede ser blanco o uno cree que es blanco pero probablemente sea de todos los colores del arcoiris, uno sabe como empiezan las cosas pero nunca sabe como van a terminar...
Nos empeñamos en buscar la felicidad cada día. Y no nos damos cuenta que es ella quien nos tiene que encontrarnos. Y eso será donde menos te lo esperas. En el instituto, en el supermercado, o en mitad de una vida... Y cuando llega descubres que ahí no acaba todo. Que el final de un camino, solo es el principio de otro. Y lo único importante es la persona que escoges para que camine a tu lado. Aunque sea para esconderte en un desierto. Y esconderte es lo que menos importa... Lo que importa es que estas tocando con la yema de los dedos, eso que has estado soñando toda tu vida. Y ya solo importa el hoy, el presente, y lo que queda por vivir. Aunque no se puede borrar lo que ya esta escrito. Y porque la vida, es lo que te sucede, mientras tu tratas de hacer otra cosa.
- Sara: ¿Sabes por qué a la gente le gusta estar enamorada?
- Lucas: No, pero seguro que me lo vas a decir ahora mismo.
- Sara: Porque cuando estás enamorado te sientes vivo, y eres... como un niño. Y a todo el mundo le gusta ser un niño, ¡incluso a los carrozas como tú!
Lucas: En la vida no eliges ni a tu padre,ni a tu madre, ni a tus hermanos,no eliges el pais donde naces,tu nombre ni el color de tus ojos,pero hay una cosa que eliges tu solo,a tus amigos.Yo,me he coronado eligiendo a los mios.
Decía John Lennon que la vida eran las cosas que te van pasando mientras te empeñas en hacer otros planes. Y tenía razón. Planeas tu matrimonio, la casa donde vivirás, el colegio al que irán tus hijos, planeas hasta el color que tendrá el puto sofá. Pero los planes no son más dibujos que hacemos en una servilleta de papel. Y por mucho que te empeñes, al resto del mundo le importan una mierda tus planes. Y puedes ponerles cabeza, corazón, y un taco de servilletas emborronadas con sueños. Porque la vida tiene otros planes para ti.
Decía John Lennon que la vida eran las cosas que te van pasando mientras te empeñas en hacer otros planes. Y tenía razón. Planeas tu matrimonio, la casa donde vivirás, el colegio al que irán tus hijos, planeas hasta el color que tendrá el puto sofá. Pero los planes no son más dibujos que hacemos en una servilleta de papel. Y por mucho que te empeñes, al resto del mundo le importan una mierda tus planes. Y puedes ponerles cabeza, corazón, y un taco de servilletas emborronadas con sueños. Porque la vida tiene otros planes para ti.
- Sara: Como he terminado haciendo daño a todo el mundo, si yo solo quería quererte y comerte a besos cuando llegaras a casa, y verte allí al lado cuando suena el despertador y mirarte cuando desayunamos con olor a pan tostado y no dejar de mirarte en todo el día, pero lo único que he conseguido es caer enferma de tristeza, lo siento tanto..., te he querido tanto.
POVEDILLA: Sabe lo que no es normal, ustedes quieren que les diga lo que no es normal?
No es normal pensar que hacer el amor es pecado, no es normal pensar que Dios no quiere darles bien a los homosexuales, (chasquea la lengua dos veces) , no es normal que la iglesia oculte abusos de niños ni que los sacerdotes no se puedan casar. No es normal la riqueza del Vaticano, ni los anillos ni el oro ni el dinero tirado en campañas de publicidad, ni todo ese cuadro absurdo, mientras 30 millones de personas se contagian de sida en áfrica por no usar preservativo, señores, Dios, Dios nos hizo con dos brazos y con dos piernas, también no hizo con la capacidad de amarnos, de querernos, de tocarnos, de sentir con la yema de los dedos un pecho acelerado por la excitación y eso señores, eso, eso n puede ser pecado, no es fácil y ustedes señores, se empeñan en hacerlo más difícil y en revesarlo como si no nos bastáramos nosotros mismos, como si no se bastara la propia humanidad para complicarlo todo. Señores porque amar, amar es entender también el rechazo, entender que te van a hacer daño, entender que vas a sufrir, vas a llorar, y es entender que las cosas son muy distintas al sacramento del matrimonio, o sea hoy te casas y vives feliz para toda la vida, falso. Señores, es falso señores, por mucho que vayan ustedes proclamándolo saben que creo, creo que ustedes no saben lo que es el amor, porque si algo he aprendido en estos años es que si apretar un cuerpo asta convertirse en uno, si eso es pecado, señores, yo soy pecador.
Porque el único dios en el que creo es el amor.
No es normal pensar que hacer el amor es pecado, no es normal pensar que Dios no quiere darles bien a los homosexuales, (chasquea la lengua dos veces) , no es normal que la iglesia oculte abusos de niños ni que los sacerdotes no se puedan casar. No es normal la riqueza del Vaticano, ni los anillos ni el oro ni el dinero tirado en campañas de publicidad, ni todo ese cuadro absurdo, mientras 30 millones de personas se contagian de sida en áfrica por no usar preservativo, señores, Dios, Dios nos hizo con dos brazos y con dos piernas, también no hizo con la capacidad de amarnos, de querernos, de tocarnos, de sentir con la yema de los dedos un pecho acelerado por la excitación y eso señores, eso, eso n puede ser pecado, no es fácil y ustedes señores, se empeñan en hacerlo más difícil y en revesarlo como si no nos bastáramos nosotros mismos, como si no se bastara la propia humanidad para complicarlo todo. Señores porque amar, amar es entender también el rechazo, entender que te van a hacer daño, entender que vas a sufrir, vas a llorar, y es entender que las cosas son muy distintas al sacramento del matrimonio, o sea hoy te casas y vives feliz para toda la vida, falso. Señores, es falso señores, por mucho que vayan ustedes proclamándolo saben que creo, creo que ustedes no saben lo que es el amor, porque si algo he aprendido en estos años es que si apretar un cuerpo asta convertirse en uno, si eso es pecado, señores, yo soy pecador.
Porque el único dios en el que creo es el amor.
¿Sabes? Ya sé por qué te quiero...
Te quiero porque eres casa, da igual lo que pase ahí fuera, porque juntos somos casa y todo está en paz. Vienes aquí y te duermes en mis brazos y yo me quedo toda la noche mirándote porque es lo más bonito que puedo hacer.
Tú eres mi casa y yo soy tu casa.
Te quiero porque eres casa, da igual lo que pase ahí fuera, porque juntos somos casa y todo está en paz. Vienes aquí y te duermes en mis brazos y yo me quedo toda la noche mirándote porque es lo más bonito que puedo hacer.
Tú eres mi casa y yo soy tu casa.
si tú saltas, yo salto, y si a ti te pegan un tiro, yo sangro...
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